¿Mamá también se va a morir de COVID? En Clínicas hacen esperar en pasillos a los pacientes, ya no hay lugar.

Manuelito (7) es cantante como su papá. Su talento le llevó a la tele a compartir escenario con Los Ojeda y Nelson Haedo.

Sin embargo, la vida le dio un duro golpe anteayer con la partida del hombre que le enseñó sus primeras melodías.

Su papá, Jesús Ayala, falleció por COVID mientras que su mamá, Jennifer Salinas, lucha en el Ineram.

“Ella está peor y está internada. Para mí ya no hay lugar y me estoy medicando solo”, publicó en su Facebook dos días antes de fallecer.

El niño preguntó por qué se fue si le quiere tanto. Lloró mucho y habló con su abuelo Heriberto Ayala, contó la abuela Gloria Benítez.

“Preguntó si su mamá también se va a morir. Le dijimos que no y que teníamos que rezar. Está con sus primitos y se olvida”, refirió.

Últimas palabras

El viernes, Jesús le llamó por la mañana a su papá y le dijo que escupía sangre. La comunicación fue corta pero le dijo que le amaba.

Le internaron en el Ineram y al día siguiente falleció. Lo irónico fue que él solo era el guardia de su señora, quien primero se contagió.

El martes la dieron de alta pero al día siguiente empeoró y volvieron a internarla, afirmó.

“Había sido Jesús era el que estaba peor, estaba normal o lo escondía muy bien porque era un artista”, relató su padre.

Dedicatoria

El artista, oriundo de Lambaré, llegó a participar del programa Cantando por un Sueño, siendo la dupla de Andrea Valobra.

“Era un tipazo, brillante, cantaba como los dioses”, dijo a EXTRA su prima Romina Ayala.

Mencionó que ayer a las 10:00 fue enterrado en el cementerio de la ciudad sin entrar a la iglesia. Los parientes acompañaron por videollamada.

En este sentido, Valobra destacó en su muro todo lo que pasó este matrimonio por la salud de su hijo que se operó cuatro veces del corazón.

“Gente, cuídense, esto no es joda, en mi entorno hay varios contagiados y gente que falleció a causa del virus”, aseguró.

“Es la realidad, nadie esconde lo que está ocurriendo. Si bien no es algo nuevo para nosotros, porque ya ha ocurrido en otras oportunidades”, dijo el director Jorge Giubi.

Manifestó que los doctores están haciendo lo imposible para atender a los pacientes. Actualmente, los hospitales públicos y privados están colapsados.

“Si sos pobre o sos alguien muy importante, no tendrás lugar en ninguna Terapia Intensiva del país. El dinero ya no tiene nada que ver”, manifestó Alberto Ortiz, jefe de terapia del Ineram.

FUENTE: EXTRA

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