Un policía, que fue víctima del EPP en el año 2009 y quedó parapléjico, no puede recibir asistencia médica por el mal estado del camino en la localidad de Curuzú Isabel, Concepción, de donde es oriundo.

La vida del oficial Víctor Martínez Ferreira de 36 años cambió completamente en el año 2009, tras quedar parapléjico luego de haber sido alcanzado por una bomba instalada por integrantes del grupo criminal EPP en el departamento de Concepción, durante el secuestro de Fidel Zavala.

A consecuencias de las heridas, por la explosión de la bomba, el policía quedó con graves secuelas y prácticamente en cama. El hombre, que necesita constantemente fisioterapia y atenciones médicas, no puede asistir hasta un centro de rehabilitación ya que las calles están en un estado deplorable en la localidad de Curuzú Isabel, de donde es oriundo.  

Curuzú Isabel, se encuentra distante a 10 kilómetros de Concepción; el camino para llegar a dicha localidad está en pésimas condiciones, los pobladores vienen sufriendo esta situación desde hace bastante tiempo y las autoridades municipales no hacen caso a sus reclamos.

A causa de este problema, el suboficial Martínez queda muy afectado, ya que no puede acceder a sus sesiones de fisioterapia y ni siquiera los profesionales pueden llegar hasta su vivienda. La posibilidad de que un automóvil o ambulancia ingrese a la zona, es una misión imposible con ese camino.
La madre del suboficial Martínez, Romilda Ferreira, contó los duros días que le tocan vivir a lado de si hijo. “La ambulancia no puede ingresar; los doctores ya no llegan y estoy sola”, expresó.
Según indicaron los pobladores de la zona, el año pasado, el Ministerio de Obras y Comunicaciones adjudicó al Consorcio CYC (Chaves Construcciones S.A. y Caldetec Ingeniería S.R.L.), una obra consistente en la construcción de puentes y arreglo general de la ruta, con un costo total de Gs. 2.627.067.365. Sin embargo, las obras nunca se iniciaron.
Víctor Martínez Ferreira formó parte del primer grupo de policías de la subcomisaría 27ª de Hugua Ñandu que siguió a los miembros del grupo criminal EPP que secuestró a Fidel Zavala el 15 de octubre del 2009 de su estancia “Doña Mabel, de la localidad de Paso Barreto, departamento de Concepción.
Tras encontrar la camioneta de Zavala, el policía Martínez verificó el automóvil en el cual el EPP había colocado un artefacto explosivo que estalló y dejó gravemente herido al oficial, informó Joel Riveros, corresponsal del Grupo JBB en la zona. Vía: EXTRA
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