La joven afectada trabajaba en un copetín y su patrona no se hizo cargo de los gastos por el accidente laboral.

El pasado 17 de febrero, la joven Cristina Argüello (28), estaba terminando su jornada laboral, en un copetín del barrio Caaguazú de Ñemby, y se dispuso a ayudar a otra compañera para que termine más rápido.

En su afán por terminar los quehaceres agarró una olla que contenía agua muy caliente y la alzó para ir a derramar, pero en un descuido, se soltó de su mano y todo el agua caliente se fue sobre ella.

“Yo grité de dolor y todas me auxiliaron hasta el hospital. Allí me dijeron que tuve quemaduras de primer grado y me dieron una semana de reposo”, contó la afectada.

Luego de su reposo, volvió al trabajo, pero sus heridas empeoraron por lo que al día siguiente avisó a su patrona que no iba a ir.

“Ella me dijo que me quede tranquila,, pero al día siguiente mis compañeras me avisaron que otra ya estaba en mi lugar, prácticamente me echó sin que me dijera nada a mí”, dijo la joven.

“A mí me dijeron que ella igual debía pagarme mi sueldo, pero no me dio nada. Le denuncié en el Ministerio de Trabajo, pero luego retiré otra vez mi denuncia, porque la hija de mi patrona me llamó y me dijo que se iban a encargar de los gastos y me dio G. 200.000, pero después nada”, lamentó.

Ella solicita a su ex patrona de nombre Dionisia que se haga cargo y le pague lo que le corresponde por su trabajo, ya que de ella dependen sus padres y debido a sus quemaduras aun no puede trabajar teniendo en cuenta que fue un accidente laboral.

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